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martes, 17 de diciembre de 2013

Propiedades físicas y químicas de la materia


Se identifica a las sustancias por sus propiedades y su composición. El color, punto de fusión y punto de ebullición son propiedades físicas. Una propiedad física se puede medir y observar sin que se modifique la composición o identidad de la sustancia. 

Por ejemplo, es posible medir el punto de fusión del hielo al calentar un bloque de hielo y registrar la temperatura en la que se convierte en agua. 

El agua difiere del hielo sólo en su aspecto, no en su composición, de modo que se trata de un cambio físico; es posible congelar el agua para obtener de nuevo hielo. De tal suerte, el punto de fusión de una sustancia es una propiedad física. 

De manera similar, cuando se afirma que el helio gaseoso es más ligero que el aire se hace referencia a una propiedad física.

Por otra parte, la aseveración: "el hidrógeno se quema en presencia de oxígeno para formar agua" describe una propiedad química del hidrógeno, ya que a fin de observar esta propiedad debe ocurrir un cambio químico, en este caso, la combustión. 

Después del cambio, desaparece la sustancia química original, el hidrógeno, y sólo queda otra sustancia química distinta, el agua. Es imposible recuperar el hidrógeno a partir del agua mediante un cambio físico, como la ebullición o congelación.

Cada vez que se cuece un huevo, ocurre un cambio químico. Cuando se someten a temperaturas cercanas a 100°C, la yema y la clara experimentan cambios que no sólo modifican su aspecto físico, sino también su composición química. Después, al comerse, el huevo se modifica de nuevo, por efecto de sustancias del cuerpo humano llamadas enzimas. 

Esta acción digestiva es otro ejemplo de un cambio químico. Lo que ocurre durante la digestión depende de las propiedades químicas de las enzimas y los alimentos.

Todas las propiedades mensurables de la materia corresponden a una de dos categorías adicionales: propiedad~s extensivas y propiedades intensivas. El valor medido de una propiedad extensiva depende de la cantidad de materia que se considere. La masa, que es la cantidad de materia en una muestra dada de una sustancia, es una propiedad extensiva.

Más materia significa más masa. Los valores de una misma propiedad extensiva pueden sumarse.

Por ejemplo, dos monedas de cobre tienen la misma masa combinada que la suma de las masas de cada moneda, en tanto que la longitud de dos canchas de tenis es la suma de las longitudes de ambas canchas. 

El volumen, que se define como la longitud elevada al 1.7 Mediciones 15 cubo, es otra propiedad extensiva. 

El valor de una cantidad extensiva depende de la cantidad de combustión del hidrógeno en el aire para dada de materia.

El valor medido de una propiedad intensiva no depende de cuánta materia se considere.

La densidad, que se define como la masa de un objeto dividida entre su volumen, es una propiedad intensiva. También lo es la temperatura. Suponga que se tienen dos matraces llenos de agua que está a la misma temperatura. 

Si se combinan para tener un solo volumen de agua en un matraz más grande, la temperatura de este mayor volumen de agua será la misma que en los dos matraces separados. A diferencia de la masa, longitud y volumen, la temperatura y otras propiedades intensivas no son aditivas.


domingo, 15 de diciembre de 2013

El estudio de la química


En comparación con otras disciplinas, es habitual la idea de que la química es más difícil, al menos en el nivel básico. Dicha percepción se justifica hasta cierto punto; por ejemplo, es una disciplina con un vocabulario muy especializado.

En las conversaciones cotidianas, se escuchan palabras relacionadas con la química, si bien no necesariamente usadas en el sentido científicamente correcto. 



Son ejemplo de ello términos como "electrónica", "salto cuántico", "equilibrio", "catalizador", "reacción en cadena" y "masa crítica". Además, si el lector cocina, ¡entonces es un químico en ejercicio! Gracias a su experiencia en la cocina, sabe que el aceite y el agua no se mezclan y que si deja hervir el agua en la estufa llega un momento en que se evapora por completo. 

También aplica los principios de la química y la física cuando usa el bicarbonato de sodio en la elaboración de pan; una olla a presión para abreviar el tiempo de preparación de guisos, y añade ablandador de carnes a un platillo, exprime un limón sobre rebanadas de pera para evitar que se tornen parduscas o sobre el pescado para minimizar su olor, o añade vinagre al agua en la que cuece huevos.

Todos los días observamos esos cambios sin pensar en su naturaleza química. 

Los químicos frecuentemente ven algo (en el mundo macroscópico) y piensan en algo más (en el mundo microscópico). Por ejemplo, al observar los clavos oxidados de la figura 1.2, un químico pensaría en las propiedades básicas de los átomos individuales de hierro y la forma en que interaccionan dichas unidades con otros átomos y moléculas para producir el cambio observado.

La Química


  Se denomina Química a la ciencia que estudia tanto la composición, estructura y propiedades de la materia como los cambios que ésta experimenta durante las reacciones químicas y su relación con la energía.


Es definida, en tanto, por Linus Pauling, como la ciencia que estudia las sustancias, su estructura (tipos y formas de acomodo de los átomos), sus propiedades y las reacciones que las transforman en otras substancias.

La química moderna se fue formulando a partir de la alquimia, una práctica protocientífica de carácter filosófico, que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la biología, entre otras ciencias y artes. Esta fase termina al ocurrir la llamada Revolución de la química, basada en la ley de conservación de la masa y la teoría de la oxigeno-combustión postuladas por el científico francés, Antoine Lavoisier.

Las disciplinas de la química se agrupan según la clase de materia bajo estudio o el tipo de estudio realizado.

Entre éstas se tienen la química inorgánica, que estudia la materia inorgánica; la química orgánica, que estudia la materia orgánica; la bioquímica, que estudia las substancias existentes en organismos biológicos; la fisicoquímica, que comprende los aspectos energéticos de sistemas químicos a escalas macroscópicas, moleculares y atómicas, o la química analítica, que analiza muestras de materia y trata de entender su composición y estructura

La palabra Química podría provenir de la palabra Alquimia, un antiguo conjunto de prácticas que contenía distintos elementos de la actual ciencia en paralelo con otras muy variadas, como la astronomía, la metalurgia, la medicina o incluso la filosofía.

La Alquimia, actividad practicada alrededor del 330 D.C, estudiaba la composición del agua, la naturaleza del movimiento, del crecimiento, del ambiente, la conexión espiritual entre los cuerpos y los espíritus (Zosimos).

Un alquimista solía ser llamado «chemist» (del inglés, «químico»)en lenguaje cotidiano y, más tarde, se agregaría el sufijo «-ry» para describir así el arte que profesaba el "chemist", «the chemistry» (en español, «la química»).



Podemos también seguir la raíz etimológica de la palabra Alquimia. Esta posiblemente derivo de la palabra Persa kīmīa (كيميا), que a su vez, derivaría en el árabe, al-kīmīā (الکیمیاء). Luego la palabra nos sería legada desde los griegos por medio del significante χημία or χημεία.

Existe también la teoría de que la palabra podría tener orígenes egipcios. Muchos creen que la palabra al-kīmīā es un derivado de χημία, que resulta derivado de la palabra «Chemi» o «Kimi», un antiguo nombre dado por los nativos del Nilo a Egipto.

La definición de química ha cambiado a través del tiempo a medida que nuevos descubrimientos se han añadido a la funcionalidad de esta ciencia.

El término «química», a vista del reconocido científico Robert Boyle, en 1661, se trataba del área que estudiaba los principios de los cuerpos mezclados.

En 1663, química se definía como un arte científico por el cual se aprende a disolver cuerpos, obtener de ellos las diferentes substancias de su composición, y como unirlos después para alcanzar un nivel mayor de perfección. Esto según el químico Christopher Glaser.

La definición de 1730 para la palabra química, usada por Georg Ernst Stahl, era el arte de entender el funcionamiento de las mezclas, compuestos, o cuerpos hasta sus principios básicos; y luego volver a componer esos cuerpos a partir de esos mismos principios.

En 1837, Jean-Baptiste Dumas, consideró la palabra química para referirse a la ciencia que se preocupaba de la leyes y efectos de las fuerzas moleculares.

Esta definición luego evolucionaría hasta que, en 1947, se le denominó la ciencia que se preocupaba de las substancias: su estructura, sus propiedades y las reacciones que las transforman en otras substancias (caracterización dada por Linus Pauling).

Más recientemente, en 1988, la definición de química fue ampliada para ser «el estudio de la materia y los cambios que implica», esto, en palabras del profesor Raymond Chang.


La ubicuidad de la química en las ciencias naturales hace que sea considerada una de las ciencias básicas.

La química es de gran importancia en muchos campos del conocimiento, como la ciencia de materiales, la biología, la farmacia, la medicina, la geología, la ingeniería y la astronomía, entre otros.

Los procesos naturales estudiados por la química involucran partículas fundamentales (electrones, protones y neutrones), partículas compuestas (núcleos atómicos, átomos y moléculas) o estructuras microscópicas como cristales y superficies.

Desde el punto de vista microscópico, las partículas involucradas en una reacción química pueden considerarse un sistema cerrado que intercambia energía con su entorno. En procesos exotérmicos, el sistema libera energía a su entorno, mientras que un proceso endotérmico solamente puede ocurrir cuando el entorno aporta energía al sistema que reacciona.

En la mayor parte de las reacciones químicas hay flujo de energía entre el sistema y su campo de influencia, por lo cual puede extenderse la definición de reacción química e involucrar la energía cinética (calor) como un reactivo o producto.

Aunque hay una gran variedad de ramas de la química, las principales divisiones son:

  1. bioquímica
  2. fisicoquímica
  3. química analítica
  4. química inorgánica
  5. química orgánica

Es común que entre las comunidades académicas de químicos la química analítica no sea considerada entre las subdisciplinas principales de la química y sea vista más como parte de la tecnología química. Otro aspecto notable en esta clasificación es que la química inorgánica sea definida como "química no orgánica".

Es de interés también que la química física (o fisicoquímica) es diferente de la física química. La diferencia es clara en inglés: "chemical physics" y "physical chemistry"; en español, ya que el adjetivo va al final, la equivalencia sería:

química física \Longleftrightarrow \; Physical chemistry
física química \Longleftrightarrow \; Chemical physics

Usualmente los químicos reciben entrenamiento formal en términos de físicoquímica (química física) y los físicos trabajan problemas de la física química.



La gran importancia de los sistemas biológicos hace que en la actualidad gran parte del trabajo en química sea de naturaleza bioquímica. Entre los problemas más interesantes se encuentran, por ejemplo, el estudio del plegamiento de proteínas y la relación entre secuencia, estructura y función de proteínas.

Si hay una partícula importante y representativa en la química, es el electrón. Uno de los mayores logros de la química es haber llegado al entendimiento de la relación entre reactividad química y distribución electrónica de átomos, moléculas o sólidos. Los químicos han tomado los principios de la mecánica cuántica y sus soluciones fundamentales para sistemas de pocos electrones y han hecho aproximaciones matemáticas para sistemas más complejos.

La idea de orbital atómico y molecular es una forma sistemática en la cual la formación de enlaces es comprensible y es la sofisticación de los modelos iniciales de puntos de Lewis.

La naturaleza cuántica del electrón hace que la formación de enlaces sea entendible físicamente y no se recurra a creencias como las que los químicos utilizaron antes de la aparición de la mecánica cuántica. Aun así, se obtuvo gran entendimiento a partir de la idea de puntos de Lewis.

Las primeras civilizaciones, como los egipcios y los babilónicos, concentraron un conocimiento práctico en lo que concierne a las artes relacionadas con la metalurgia, cerámica y tintes, sin embargo, no desarrollaron teorías complejas sobre sus observaciones.

Hipótesis básicas emergieron de la antigua Grecia con la teoría de los cuatro elementos propuesta por Aristóteles. Esta postulaba que el fuego, aire, tierra y agua, eran los elementos fundamentales por los cuales todo esta formado como mezcla.

Los atomicistas griegos datan del año 440 A.C, en manos de filósofos como Democrito y Epicuro. En el año 50 A.C, el filosofó romano Lucrecio, expandió la teoría en su libro De Rerum Natura (En la naturaleza de las cosas)

Al contrario del concepto moderno de atomicismo, este teoría primitiva estaba enfocada más en la naturaleza filosófica de la naturaleza, con un interés menor por las observaciones empíricas y sin interés por los experimentos químicos.

En el mundo Helénico la Alquimia en principio proliferó, en combinación con la magia y el ocultismo, como una forma de estudio de las substancias naturales para transmutarlas en oro y descubrir el elixir de la eterna juventud.

La Alquimia fue descubierta y practicada ampliamente en el mundo árabe después de la conquista de los musulmanes, y desde ahí, fue difuminándose hacia todo el mundo medieval y la Europa Renacentista a través de las traducciones latinas.


jueves, 31 de octubre de 2013

Ciclo del Nitrogeno



El ciclo del nitrógeno

El nitrógeno es el cuarto elemento mas abundante de la biosfera, después del carbono, el hidrógeno y el oxigeno. El nitrógeno es un constituyente importante de los aminoácidos y de las proteínas, así como un nutriente esencial de las plantas y animales. Este elemento circula entre organismos y el ambiente por medio del ciclo del nitrógeno.





El nitrógeno atmosférico esta formado por una molécula muy estable, el N2, que no puede ser utilizada directamente por la mayoría de los seres vivos para construir compuestos quimicos. Afortunadamente, existen mecanismos mediante los cuales esta molécula se rompe y puede reaccionar con otros elementos que si son asimilables por los organismos. 
A este proceso se le conoce como fijación de nitrógeno.

Los microorganismos responsables de la fijación del nitrógeno son algunas bacterias y algas, que cuentan con una enzima llamada nitrogenasa. Esta enzima rompe la molécula del nitrógeno atmosférico, con lo cual dicho elemento puede reaccionar con otros para constituir compuestos, como amoniaco (NH3), nitratos (NO3-) y nitritos (NO2-). De este modo empieza el ciclo del nitrógeno.

Los organismos vegetales asimilan estas sustancias, con lo cual obtienen el nitrógeno que necesitan para vivir. Al igual que el carbono, el nitrógeno se integra a los animales mediante los alimentos de origen vegetal. El ciclo del nitrógeno se encierra cuando los nitratos (NO3-) se descomponen por medio de reacciones de desnitrificacion y vuelve a formarse la molécula de nitrógeno (N2), que se reincorpora a la atmósfera.

Es importante que le suelo mantenga una cantidad apropiada de compuestos de nitrógeno porque esto determina la productividad biológica y agrícola. La concentración de nitrógeno del suelo aumenta la fertilización artificial. 

La producción de fertilizantes nitrogenados, a partir del amoniaco, es una de las ramas mas importantes de la industria química. 

Una tierra fértil es la que produce; la tierra infertil propicia un problema mundial; la hambruna.



Propiedades fisicas del Oxigeno


Propiedades físicas del Oxigeno

Por encima de los -183 °C, el oxigeno es un gas inodoro, incoloro, e insípido y mas pesado que el aire. Cuando se enfría y alcanza una temperatura menor que -183 °C , el oxigeno se vuelve un liquido azul pálido; si llega a una temperatura menor que -219 °C , se convierte en un solido cristalino azul.

El oxigeno no es muy soluble en agua y a una atmósfera de presión y 0 °C de temperatura, solo es posible disolver 49 ml del gas en 1 L de agua. Sin embargo, el oxigeno disuelto en vital para los organismos acuáticos, que son capaces de extraerlo del medio durante la respiración.



La solubilidad del oxigeno en agua disminuye con la temperatura.  A 30 °C, la cantidad de gas disuelto es casi la mitad que a 0 °C. Por eso muchos peces son tan susceptibles a los cambios de temperatura del agua en que viven.